Las elecciones del miedo y la irrupcion de lo social
Todo comenzó, según dos grandes ideólogos del actual panismo (Enrique Krause y Jesús Reyes-Heroles), con el discurso de López Obrador que “introduce el conflicto de clases y da animosidad contra los de arriba, los ricos, los empresarios” El discurso de la esperanza frente a la indignación social y las injusticias de los poderosos no son dignas de considerar. El punto de partida, insisten, son “los discursos maniqueos acerca de los ricos y los pobres, los buenos y los malos, los rescatables y los innombrables, los decentes y los empresarios”
En pocas palabras lo que desató todo este conflicto que terminó con una sociedad más dividida política, económica e ideológicamente, es nada menos que la lucha de clases, la irrupción de lo social. Lo que realmente teme la derecha panista-priísta, la ultraderecha yunquista y religiosa y el gran capital nacional e internacional, no es otra cosa que el temor a que desde la sociedad los equilibrios surgieran y los privilegios desaparecieran. Dicho de otra manera, su preocupación es el avance de lo social y, por tanto, su estrategia es contrarrestar el avance de lo social para poder continuar con la destrucción de las conquistas sociales y obviamente fortalecerse.
Hasta ahora, la construcción del México actual para la derecha, la ultraderecha y del gran capital es una destrucción de lo social. Con el triunfo de ese grupo si es que se completa, es esperable que aumente esa destrucción. La posición planteada por Andrés Manuel, es contrarrestar eficazmente ese proceso, ya claramente avanzado, de destrucción de lo social. Otra cosa es que lo pueda lograr, pero el planteamiento está dado. Hay que recordar que la historia social enseña que no existe política social sin un gobierno social capaz de imponerla y que no es el mercado, como se intenta hacer creer actualmente, sino el gobierno social lo que ha civilizado la economía de mercado.
Con tal grado de división al que llegamos al final del proceso electoral, no ganó AMLO, ni tampoco Calderón. Los verdaderos ganadores ni se despeinaron. A la sociedad nos hicieron jugar un juego que no nos llevó a nuestro fortalecimiento sino a la división, al odio, a la confrontación y a la desorganización. En esas circunstancias quedamos indefensos, al amparo de las élites poderosas, privilegiadas y ambiciosas. Mejor resultado no podrían haber alcanzado. Por ello podemos afirmar sin temor a equivocarnos que los perdedores somos la sociedad mexicana, el pueblo mexicano —que no ganadores— y eso no es otra cosa que un grave retroceso histórico.
Pero ¿cómo fue posible que esto así sucediera?. Sin duda, la manipulación de las conciencias con el miedo y la falsificación de la verdad.
El fascismo alemán e italiano fue una expresión social del miedo que sintió la gran burguesía hacia el socialismo-comunismo. Empero, y eso es lo relevante en nuestro caso, la cuestión real es que no fue sólo el interés del gran capital, sino que fue el movimiento de las clases medias y de las clases trabajadoras ideológicamente ubicadas en la pequeña burguesía, lo que hizo posible este proceso.
En el año 2006, la imagen del miedo es, para la burguesía mexicana, la lucha de clases encarnada en un personaje llamado Andrés Manuel. Además, hay que insistir en ello, no es nuestro miedo sino el de ellos. El problema del cual partimos y creemos es de esencial importancia, es saber qué ha ocurrido en una parte de clases medias y trabajadoras para que hayan aceptado que lo que lograron con mucho sacrificio y de trabajo se iba ir a la basura con Andrés Manuel y que hayan seguido a un partido cuya dirección representa, tanto subjetivamente como objetivamente, a los intereses del gran capital.
La cuestión es ¿por qué en Brasil o Venezuela, sólo por mencionar dos países, con las mismas estrategias de campañas de promoción y acentuación del miedo social, ambas sociedades fueron capaces de superar la contradicción entre un proyecto social y un proyecto del gran capital nacional e internacional?. La cuestión es ¿por qué una parte de la clase trabajadora, pudo identificarse con el poder establecido y aceptar sin protestas, que el despido y el cierre de la empresa o la destrucción del país y las crisis recurrentes erna la consecuencia lógica del votar por Andrés Manuel? Además de no existir un sindicalismo que apoye y oriente, lo real es que aquí no hubo seducción, hubo una interiorización del miedo.
Las masas saben y entienden perfectamente la situación en la que se encuentran, además lo dicen y explican muy bien, sin embargo, existe un sistema de poder que intercepta, prohíbe, invalida ese discurso y ese saber. Poder que no está solo en las instancias superiores de la censura, sino que penetra de un modo profundo, muy sutilmente en toda la red de la sociedad o gran parte de ella. Por tanto, podemos hablar claramente de que su conciencia de clase fue enajenada.
Empero, los mecanismos de dominio se vuelven más democráticos y se distribuyen completamente por los cuerpos y los cerebros de los ciudadanos, de modo tal que los sujetos mismos interiorizan cada vez más las conductas de integración y exclusión social adecuadas para ese dominio. El poder se ejerce ahora a través de maquinarias que organizan directamente los cerebros. A los esquemas tradicionales, escuela, fábrica, la empresa, se le suman los sistemas de comunicación, redes de información, etcétera. Con ello se alcanza un estado autónomo de alienación y de enajenación. Gran parte de la población está sometida a los medios modernos de dominación de la conciencia social.
Para algunos intelectuales, —esta fue una tesis ampliamente respaldada y difundida— todas las opciones de comunicación —básicamente las electrónicas— son válidas y enriquecedoras del paisaje cultural del hoy. Desde esa perspectiva las críticas a la televisión son anticuadas y peligrosas porque derivarían en control y censura de la libertad de expresión. Por esa misma razón, la regulación ni siquiera debería de plantearse. Sin embargo, hay quienes sostienen que la televisión, a través de variados mecanismos, pone en serio peligro las diferentes esferas de la producción cultural, la vida política y la democracia.
Se ha dicho generalizadamente que el proceso electoral de 2006 fue ejemplar e histórico. Que la sociedad mexicana dio una muestra de alta civilidad y participación, que hay más sociedad que políticos o dicho de otra manera, que los políticos no están a la altura de nuestra sociedad. Sin embargo, después de ver el resultado y las causales del mismo, no podemos concluir que fue una elección histórica. Quizás podamos reconocer que antes, durante y después del proceso electoral, apareció una sociedad dividida y confrontada y que el proceso electoral tal y como fue planteado de principio a fin, sólo dio cuenta de esa realidad.
Desde la perspectiva de los intereses populares y sociales y en el marco de una votación profusa, es falso que la sociedad mexicana haya hecho lo que tenía que hacer y que además lo haya hecho bien . Nuestro pueblo jugó, sin proponérselo, obviamente, no de una manera racional, el juego que le pusieron y lo llevó a cabo hasta el final. Una gran parte de la población, la cual ahora se enorgullece del triunfo de Calderón y denostan a Andrés Manuel, no pudo extraerse del juego al que le hicieron jugar y dar el salto hacia delante, para impulsar su propio papel y un gobierno social.
Tal vez no debamos ser tan duros en nuestros juicios, pero no somos los únicos; por ejemplo, Muñoz Ledo ha escrito que nuestra democracia no se ha consolidado y lo mismo se podría decir de la democracia electoral, habida cuenta del cúmulo de ilegalidades cometidas antes y después por los agentes de la autoridad. Que a lo más se probaría que el sistema electoral de la instalación de la casilla a la calificación sigue funcionando correctamente. Concluye, diciendo, que el proceso político electoral del 2006 representa hasta ahora un retroceso grave en nuestro avance democrático.
Se habla de que ante la sociedad dividida que nos reporta la nueva realidad, lo conducente es buscar la reconciliación. Calderón considera que el mandato de las urnas ha sido claro: “trabajen juntos, sumen sus prioridades, dejen a un lado la política fracción o de grupo y pónganse de acuerdo por el bien del país” El candidato del PAN ha repetido hasta el cansancio de que él es un demócrata y que “comparte el anhelo de justicia de AMLO y ofrece trabajar sin descanso por lograr la igualdad de oportunidades que permitan superar la pobreza.
Será posible creer que a el gran capital y a la burguesía mexicana, de la cual es representante el PAN y el PRI, les preocupe verdaderamente esta división. Por el contrario, ahí está parte de su fuerza, eso es lo que les conviene. Si acaso lo único que les preocupa es encontrar soluciones, como así lo han dicho, a la pobreza y a la inequidad, pero a su manera, bajo sus términos y en sus tiempos, tal y como lo han hecho a lo largo de la historia del sistema capitalista mundial. Su verdadero interés es aumentar sus privilegios. ¿Habrá alguna duda de ello?.
Cierto es que no tenemos otro camino que la conciliación, trabajar juntos, sumar prioridades. Cierto es también que hay dos proyectos que pregonan seguir una economía de mercado por rutas diferentes: una, neoliberal ortodoxa acorde a los dictados del Consenso de Washington que prioriza el equilibrio macroeconómico e impulsar una segunda generación de reformas, cuando en la primera encontramos una mezcla de éxitos y fracasos, cuyos resultados son francamente desalentadores. Hubo crecimiento pero no equidad. Y otra, no ortodoxa que prioriza el equilibrio macroeconómico más el equilibrio macrosocial. Reformar las reformas o corregir las reformas, para alcanzar un crecimiento con equidad.
Se dice que la conciliación es posible porque Calderón representa a una derecha moderna integrada a la globalización y la izquierda de Andrés Manuel es más bien socialdemócrata. Sin embargo, el problema sigue ahí, ¿cómo conciliar para detener la destrucción de lo social? ¿cómo conciliar para encontrar normas sociales comunes sobre el salario, el empleo, la jornada laboral, la educación, la capacitación y el capital humano ? ¿cómo conciliar para que no se ponga en primer lugar el favorecer a los mercados financieros nacionales y extranjeros? ¿cómo conciliar si sólo queda la solidaridad y la movilización social para conseguir los objetivos del cambio?
Necesariamente el precio es que deberán darse una serie de rupturas más o menos radicales. Rupturas con el pensamiento conciliador que tiende a desacreditar el pensamiento y la acción críticos, a valorizar el consenso social hasta el punto de manipular conciencias para compartir responsabilidad de una política encaminada a hacer aceptar a los dominados su subordinación. Ruptura con el fatalismo económico sobre las necesidades de la globalización y el dominio de los mercados financieros. Una ruptura con el neoliberalismo ortodoxo que exige la flexibilización de las relaciones laborales y de las norma laborales y por último una ruptura con el pensamiento único.
En pocas palabras lo que desató todo este conflicto que terminó con una sociedad más dividida política, económica e ideológicamente, es nada menos que la lucha de clases, la irrupción de lo social. Lo que realmente teme la derecha panista-priísta, la ultraderecha yunquista y religiosa y el gran capital nacional e internacional, no es otra cosa que el temor a que desde la sociedad los equilibrios surgieran y los privilegios desaparecieran. Dicho de otra manera, su preocupación es el avance de lo social y, por tanto, su estrategia es contrarrestar el avance de lo social para poder continuar con la destrucción de las conquistas sociales y obviamente fortalecerse.
Hasta ahora, la construcción del México actual para la derecha, la ultraderecha y del gran capital es una destrucción de lo social. Con el triunfo de ese grupo si es que se completa, es esperable que aumente esa destrucción. La posición planteada por Andrés Manuel, es contrarrestar eficazmente ese proceso, ya claramente avanzado, de destrucción de lo social. Otra cosa es que lo pueda lograr, pero el planteamiento está dado. Hay que recordar que la historia social enseña que no existe política social sin un gobierno social capaz de imponerla y que no es el mercado, como se intenta hacer creer actualmente, sino el gobierno social lo que ha civilizado la economía de mercado.
Con tal grado de división al que llegamos al final del proceso electoral, no ganó AMLO, ni tampoco Calderón. Los verdaderos ganadores ni se despeinaron. A la sociedad nos hicieron jugar un juego que no nos llevó a nuestro fortalecimiento sino a la división, al odio, a la confrontación y a la desorganización. En esas circunstancias quedamos indefensos, al amparo de las élites poderosas, privilegiadas y ambiciosas. Mejor resultado no podrían haber alcanzado. Por ello podemos afirmar sin temor a equivocarnos que los perdedores somos la sociedad mexicana, el pueblo mexicano —que no ganadores— y eso no es otra cosa que un grave retroceso histórico.
Pero ¿cómo fue posible que esto así sucediera?. Sin duda, la manipulación de las conciencias con el miedo y la falsificación de la verdad.
El fascismo alemán e italiano fue una expresión social del miedo que sintió la gran burguesía hacia el socialismo-comunismo. Empero, y eso es lo relevante en nuestro caso, la cuestión real es que no fue sólo el interés del gran capital, sino que fue el movimiento de las clases medias y de las clases trabajadoras ideológicamente ubicadas en la pequeña burguesía, lo que hizo posible este proceso.
En el año 2006, la imagen del miedo es, para la burguesía mexicana, la lucha de clases encarnada en un personaje llamado Andrés Manuel. Además, hay que insistir en ello, no es nuestro miedo sino el de ellos. El problema del cual partimos y creemos es de esencial importancia, es saber qué ha ocurrido en una parte de clases medias y trabajadoras para que hayan aceptado que lo que lograron con mucho sacrificio y de trabajo se iba ir a la basura con Andrés Manuel y que hayan seguido a un partido cuya dirección representa, tanto subjetivamente como objetivamente, a los intereses del gran capital.
La cuestión es ¿por qué en Brasil o Venezuela, sólo por mencionar dos países, con las mismas estrategias de campañas de promoción y acentuación del miedo social, ambas sociedades fueron capaces de superar la contradicción entre un proyecto social y un proyecto del gran capital nacional e internacional?. La cuestión es ¿por qué una parte de la clase trabajadora, pudo identificarse con el poder establecido y aceptar sin protestas, que el despido y el cierre de la empresa o la destrucción del país y las crisis recurrentes erna la consecuencia lógica del votar por Andrés Manuel? Además de no existir un sindicalismo que apoye y oriente, lo real es que aquí no hubo seducción, hubo una interiorización del miedo.
Las masas saben y entienden perfectamente la situación en la que se encuentran, además lo dicen y explican muy bien, sin embargo, existe un sistema de poder que intercepta, prohíbe, invalida ese discurso y ese saber. Poder que no está solo en las instancias superiores de la censura, sino que penetra de un modo profundo, muy sutilmente en toda la red de la sociedad o gran parte de ella. Por tanto, podemos hablar claramente de que su conciencia de clase fue enajenada.
Empero, los mecanismos de dominio se vuelven más democráticos y se distribuyen completamente por los cuerpos y los cerebros de los ciudadanos, de modo tal que los sujetos mismos interiorizan cada vez más las conductas de integración y exclusión social adecuadas para ese dominio. El poder se ejerce ahora a través de maquinarias que organizan directamente los cerebros. A los esquemas tradicionales, escuela, fábrica, la empresa, se le suman los sistemas de comunicación, redes de información, etcétera. Con ello se alcanza un estado autónomo de alienación y de enajenación. Gran parte de la población está sometida a los medios modernos de dominación de la conciencia social.
Para algunos intelectuales, —esta fue una tesis ampliamente respaldada y difundida— todas las opciones de comunicación —básicamente las electrónicas— son válidas y enriquecedoras del paisaje cultural del hoy. Desde esa perspectiva las críticas a la televisión son anticuadas y peligrosas porque derivarían en control y censura de la libertad de expresión. Por esa misma razón, la regulación ni siquiera debería de plantearse. Sin embargo, hay quienes sostienen que la televisión, a través de variados mecanismos, pone en serio peligro las diferentes esferas de la producción cultural, la vida política y la democracia.
Se ha dicho generalizadamente que el proceso electoral de 2006 fue ejemplar e histórico. Que la sociedad mexicana dio una muestra de alta civilidad y participación, que hay más sociedad que políticos o dicho de otra manera, que los políticos no están a la altura de nuestra sociedad. Sin embargo, después de ver el resultado y las causales del mismo, no podemos concluir que fue una elección histórica. Quizás podamos reconocer que antes, durante y después del proceso electoral, apareció una sociedad dividida y confrontada y que el proceso electoral tal y como fue planteado de principio a fin, sólo dio cuenta de esa realidad.
Desde la perspectiva de los intereses populares y sociales y en el marco de una votación profusa, es falso que la sociedad mexicana haya hecho lo que tenía que hacer y que además lo haya hecho bien . Nuestro pueblo jugó, sin proponérselo, obviamente, no de una manera racional, el juego que le pusieron y lo llevó a cabo hasta el final. Una gran parte de la población, la cual ahora se enorgullece del triunfo de Calderón y denostan a Andrés Manuel, no pudo extraerse del juego al que le hicieron jugar y dar el salto hacia delante, para impulsar su propio papel y un gobierno social.
Tal vez no debamos ser tan duros en nuestros juicios, pero no somos los únicos; por ejemplo, Muñoz Ledo ha escrito que nuestra democracia no se ha consolidado y lo mismo se podría decir de la democracia electoral, habida cuenta del cúmulo de ilegalidades cometidas antes y después por los agentes de la autoridad. Que a lo más se probaría que el sistema electoral de la instalación de la casilla a la calificación sigue funcionando correctamente. Concluye, diciendo, que el proceso político electoral del 2006 representa hasta ahora un retroceso grave en nuestro avance democrático.
Se habla de que ante la sociedad dividida que nos reporta la nueva realidad, lo conducente es buscar la reconciliación. Calderón considera que el mandato de las urnas ha sido claro: “trabajen juntos, sumen sus prioridades, dejen a un lado la política fracción o de grupo y pónganse de acuerdo por el bien del país” El candidato del PAN ha repetido hasta el cansancio de que él es un demócrata y que “comparte el anhelo de justicia de AMLO y ofrece trabajar sin descanso por lograr la igualdad de oportunidades que permitan superar la pobreza.
Será posible creer que a el gran capital y a la burguesía mexicana, de la cual es representante el PAN y el PRI, les preocupe verdaderamente esta división. Por el contrario, ahí está parte de su fuerza, eso es lo que les conviene. Si acaso lo único que les preocupa es encontrar soluciones, como así lo han dicho, a la pobreza y a la inequidad, pero a su manera, bajo sus términos y en sus tiempos, tal y como lo han hecho a lo largo de la historia del sistema capitalista mundial. Su verdadero interés es aumentar sus privilegios. ¿Habrá alguna duda de ello?.
Cierto es que no tenemos otro camino que la conciliación, trabajar juntos, sumar prioridades. Cierto es también que hay dos proyectos que pregonan seguir una economía de mercado por rutas diferentes: una, neoliberal ortodoxa acorde a los dictados del Consenso de Washington que prioriza el equilibrio macroeconómico e impulsar una segunda generación de reformas, cuando en la primera encontramos una mezcla de éxitos y fracasos, cuyos resultados son francamente desalentadores. Hubo crecimiento pero no equidad. Y otra, no ortodoxa que prioriza el equilibrio macroeconómico más el equilibrio macrosocial. Reformar las reformas o corregir las reformas, para alcanzar un crecimiento con equidad.
Se dice que la conciliación es posible porque Calderón representa a una derecha moderna integrada a la globalización y la izquierda de Andrés Manuel es más bien socialdemócrata. Sin embargo, el problema sigue ahí, ¿cómo conciliar para detener la destrucción de lo social? ¿cómo conciliar para encontrar normas sociales comunes sobre el salario, el empleo, la jornada laboral, la educación, la capacitación y el capital humano ? ¿cómo conciliar para que no se ponga en primer lugar el favorecer a los mercados financieros nacionales y extranjeros? ¿cómo conciliar si sólo queda la solidaridad y la movilización social para conseguir los objetivos del cambio?
Necesariamente el precio es que deberán darse una serie de rupturas más o menos radicales. Rupturas con el pensamiento conciliador que tiende a desacreditar el pensamiento y la acción críticos, a valorizar el consenso social hasta el punto de manipular conciencias para compartir responsabilidad de una política encaminada a hacer aceptar a los dominados su subordinación. Ruptura con el fatalismo económico sobre las necesidades de la globalización y el dominio de los mercados financieros. Una ruptura con el neoliberalismo ortodoxo que exige la flexibilización de las relaciones laborales y de las norma laborales y por último una ruptura con el pensamiento único.

8 Comentarios:
Teniendo en mente el punto de común acuerdo de que las elecciones 2006 son todo menos un ejemplo histórico de civilidad y participación ciudadana, me gustaría resaltar el hecho de que los medios de comunicación (televisión principalmente) han adoptado esa bandera y nos la muestran dia y noche desde hace algun tiempo.
¿Porque en un lugar donde la libertad de expresión ha crecido tanto que puede uno ver publicaciones que hacen poco honor al presidente en turno? Donde las encuestas de opinión en los noticieros nos hacen oir la voz del pueblo. ¿Es que podemos hablar de coerción? Quizá, pero a niveles menores que en otras épocas. Y sin embargo pienso que las opiniones más difundidas no representan ni la mitad de las opiniones que la población tiene, que la realidad que se nos presenta en imagenes diariamente no corresponde con fidelidad a la imagen que milones de personas perciben.
¿Como es que con un buen grado de libertad de expresión, las opiniones politicamente incorrectas no se manifiestan con frecuencia?
Como dice Chomsky en 'Piratas y Emperadores' cuando un grupo de poder no puede violentar las liberttades para sumprimir las manifestaciones de las clases peligrosas, cuando no puede ejercer coacción, pues. Lo que hace es evitar que siquiera surja la inquietud de manifestarse, es decir coerciendo indirectamente (atraves de medios, la educacion publica y las instituciones) la opinion de la sociedad. Sesgandola, pues.
Creo que es lo que sucede en este momento en Mexico. En el pais donde adoptamos un sistema de gobierno completamente ajeno, donde inventamos la dedocracia y remendamos la constitucion 'adecuandola' al interes del momento (bueno digo adoptamos, inventamos y remendamos pero estoy quitandole el credito a un grupo reducido pero talentoso) en este pais no me sorprende que la actitud politicamente correcta de los medios y la creciente libertad de expresion sea una paradoja que vive e influye nuestra interpretación de la vida politica mexicana.
Harakiri "Popular" ?
Estamos en una nueva fase de la lucha de clases. Aunque los fundamentalistas se escandalicen con el concepto. En cada acción por la defensa del voto veremos expresiones de esta lucha que nunca se ha desvanecido, excepto en la conciencias consumistas y apáticas de la democracia panista. Con un poco de disposición, sólo hay que ver en los diarios (que no las noticias televisadas) del presente sexenio, la serie de conflictos en regiones campesinas, mineras, industriales del país; las noticias sobre emigración los trabajadores hacia el norte, los conflictos comerciales de los pocos productores nacionales contra las empresas globales. Ahora nos toca a toda la ciudadanía dar de nuestra parte para reforzar la resistencia civil generalizada, contra el sistema neoliberal. Con la defensa de nuestro voto debemos continuar con una defensa de la democracia, del derecho a la información, del derecho al trabajo, de la defensa de derechos de los consumidores. Esta resistencia civil debe generalizarse a la defensa de los trabajadores por tener un país mínimamente autónomo en producción alimentaria, mínimamente garante del derecho de los trabajadores a defenderse de la arbitrariedad rapaz del mercado laboral, mínimamente respaldados por sus gobernantes. Comencemos por respaldar la resistencia civil pacífica, boicoteando a las empresas que más abiertamente se han pronunciado por apoyar a la derecha. BOICOT CONTRA TELEVISA Y AZTECA.
Diario de Guerra (electoral)
José Agustín Ortiz Pinchetti
Conteo rápido
El grupo compacto encabezado por Vicente Fox decidió en 2003 impedir a como diera lugar que AMLO y su proyecto de izquierda moderada fuera gobierno. Es hora de que hagan un balance de costo-beneficio.
costos:
1. Dinero. El PAN ha rebasado todos sus topes de campaña. Ha tenido que pagar más que nadie a los medios electrónicos, incluida una ley injusta. Además, ha construido un cuerpo profesional con centros de llamadas, operadores de Internet, asesores extranjeros y transporte masivo para mítines. Todo esto viene seguramente de los grupos de interés y no pasará por el control del IFE. La intervención del Consejo Coordinador Empresarial es una pequeña muestra. ¿Y la campaña de propaganda de Fox contra AMLO cuyo costo es de mil 700 millones de pesos? ¿Y la utilización de los excedentes petroleros (120 mil millones de dólares) en programas clientelistas en zonas de voto duro del PAN y en "apoyo" a gobernadores?
2. Cohesión social. La campaña de odio logró que la lucha de clases y castas latente en México durante décadas emergiera. Por primera vez se escindió el país en dos regiones: norte y sur. La campaña irresponsable del "peligro para México" tiene una carga de conflicto social que puede estallar en los próximos semanas o meses.
3. Baja eficacia gubernamental. En gran medida la mediocridad del gobierno de Vicente Fox se debe a que empleó demasiada energía en la destrucción de un aspirante presidencial.
4. Debilitamiento de las instituciones. El resultado de las elecciones no justifica los 62 mil millones de pesos invertidos en el proceso. El Consejo General del IFE, de oscuro origen, ha sido un pésimo árbitro electoral. La única institución con prestigio en México ha quedado irreparable.
5. Ingobernabilidad futura. En el remoto caso de que Felipe Calderón llegue a la Presidencia, los numerosos compromisos con grupos de interés, centrales sindicales, clero conservador y alta burocracia, entre otros, lo obligarían a gobernar para sus patrocinadores. Su desgaste sería in-mediato y la ilegitimidad original le quitará poder. Recordemos que dos terceras partes de ciudadanos no votaron por él.
6. Daños a la democracia. Una imposición basada en la violencia ideológica, compra de votos, coacción, fraudes cibernéticos y hormiga, y la posición del SNTE son un retroceso. La democracia no ha sido refrendada en México.
Frente a todos estos costos, el beneficio obtenido hasta ahora por el grupo compacto es insignificante: una ventaja "oficial" de medio punto porcentual tan dudosa, que ni Calderón ni Fox aceptan que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lleve a cabo un escrutinio final y definitivo de los votos, como se prevé en la Constitución.
jaop@prodigy.net.mx
Ánimo todos. Este movimiento de resistencia civil debe juntar la voluntad de todo México, de los que votaron contra el PAN y también de los que votaron por ese partido sin saber que eran engañados. Pero también de los que, escépticos, no votaron por nadie porque ya sabían que esto es un asco de manipulación. Y muchos actuaron así no por plena conciencia sino por plena costumbre de que siempre ganan los poderosos. Ahora que vean este movimiento en pleno crecimiento no dudarán, y no lo están dudando, en sumarse y el entusiasmo aumenta día con día. Lo vemos en todos lados. Así que demos impulso a boicotear a todos esos que se creen dueños de México. Boicot, sea cual sea el dictámen del Tribunal. Boicot hasta que se derrumbe el poder del PAN y sus secuaces. Por un nuevo gobierno que tenga verdaderas bases democráticas, nacionalistas, progresistas. ADELANTE CON LA RESISTENCIA CIVIL PACÍFICA.
Ahora se trata de transformar profundamente el Estado Mexicano y sus instituciones, de renovar a los tres poderes y refundar la República, de sacar de nuestro sistema Judicial a los mercenarios del Derecho. (léase: Azuela y compañía)
Co. Francisco Hernández Júarez
Secretario General
Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana.
Unión Nacional de Trabajadores.
Presente.
A la opinión pública:
* Carta abierta *
Por este medio manifestamos a Ud. y hacemos de su conocimiento la injusta y discrecional manera de como el Secretario local de la sección 29, Carlos Galáz Echeverria maneja las solicitudes de cambio de departamento y reingresos desde el año de 1993 a la fecha.
Esto porque, al día de hoy existen Compañeros y Compañeras que nunca han conseguido su cambio de departamento o una oportunidad de reingreso por el hecho de no ser del agrado del Co. Galaz, o quizás por que no le hemos llegado al precio.
Por principio, nunca entrega constancia escrita de los trámites realizados, quedando todo de palabra, ej. “la empresa no acepto su cambio de departamento”, o “la empresa no acepto su reingreso”.
Pero nunca sabemos si en realidad se realizó dicho trámite; nunca vemos el documento correspondiente.
Tampoco permite que los documentos que se entregan en las oficinas del sindicato sean sellados como constancia de fecha de entrega. La secretaria alega siempre que no tiene el sello en ese momento.
Esta situación permite el manejo discrecional de los movimientos del sindicato, en perjuicio de los solicitantes.
Dos ejemplos de los muchos que han ocurrido son: el reingreso del Sr. Felipe Canepa, el cual después de haber sido despedido junto con otros compañeros por robo de alcancías de los teléfonos públicos, -cuando estos todavía manejaban monedas- el fue el único que después de un tiempo fue reinstalado, y hoy continua trabajando, (es compadre del Co. Galaz).
Asimismo durante dos años la esposa del Sr. Canepa fue empleada de la sección 29, renunciando después cuando este fue reinstalado.
La otra situación, mas reciente, fue el cambio de departamento de la conocida delincuente local, Lucrecia Rodríguez Rivas la cual durante el tiempo que estuvo en el área jurídica de la empresa, mediante una “comisión” alteraba los montos a descontar a los empleados en los casos de divorcio, por concepto de pensión alimenticia para los hijos de los telefonistas.
El comité ejecutivo local, defendió y permitió que la señora arriba mencionada, continuara laborando en la empresa, arreglando su cambio al departamento de tráfico, y además de que se le tramitó un permiso durante el tiempo que la señora se escondió para evitar la ejecución de una orden de aprehensión en su contra.
Solo queremos saber Co. Francisco:
¿es este el modelo de sindicalismo que se maneja la Unión Nacional de Trabajadores?
¿es la manera como se hacen las cosas en la empresa que mas utilidades genera al grupo Carso?
¡Demandamos justicia y transparencia en la sección 29 de telefonistas!
¡Demandamos la revisión, de todas las solicitudes de reingreso y cambio de departamento de la sección 29 de telefonistas desde el año 1992 a la fecha, y su solución a favor de los solicitantes sin importar la edad o el grado de estudios!
(Si pudo reinstalar y mantener a los arriba mencionados, debe hacer lo mismo con todos los demás miembros y ex miembros del Sindicato.)
¡Demandamos la libre afiliación de empleados de empresas del Grupo CARSO a la Unión Nacional de Trabajadores!
P.D. Desde inicios del mes de Octubre de este 2007,la guardería participativa del Sindicato de Telefonistas ubicada en las calles 64 x 45 de la Ciudad de Mérida mantiene una huelga en demanda de mejores salarios, mejores condiciones laborales, la firma de un contrato colectivo y el pago de las prestaciones del INFONAVIT descontadas a los trabajadores, pero no depositadas en sus respectivas cuentas.
Hasta el momento el líder local de los telefonistas, Carlos Galáz Echeverría, evade el problema alegando que el no tiene nada que ver pues existe una asociación civil que es la que tiene la concesión para operar dicha guardería, sin embargo, como es posible que se usara el nombre del Sindicato si este no es parte también de dicha sociedad?
Que ironía que un sindicato formado para defender a los trabajadores, permita este tipo de atropellos.
Por otro lado ¿como es posible que los veladores y empleados de mantenimiento del local sindical y del centro deportivo carezcan de seguro social y demás prestaciones?
Esto solo se ve en México.
los tambores de guerra ya suenan en el horizonte para todos los trabajadores de este pais, es necesario que nos unamos en un solo ente, pero que sea nuestro sindicato la punta lanza de todo ese movimiento que se planea en contra de nosotros(trabajadores) un ejemplo: como el que se pretende utilizar la rescisión ecónomica americana, al sostener que ejecutando las reformas laboral, y la energetica el pais tendra un crecimiento y la desceleracion americana no nos podria afectar , y que esas reformas serian la panacea del pais.
ya basta de que a nosotros siempre nos carguen todos los errores de esa clase de tecnocratas que lo unico que han demostrado es una perfecta incapacidad de administrar el erario publico, y solo se han enriquecido de una manera avergonzante con una poblacion que carece de lo mas elemental
Quiero compartir una pagina que nos ayudara a elevar nuestra calidad academica y laboral. Hoy en dia es muy importante hacer uso de opciones como esta para eficientizar nuestro desempeño personal y apoyar anuestras familias
http://www.ciberschool.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=13&Itemid=29
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